Sí, es un instrumento validado y fiable. Los estudios estadísticos que lo demuestran están recogidos en el artículo publicado en 2016 en la Revista Schizophrenia Research. De hecho, algunos grupos de investigación lo utilizan y lo han utilizado, en especial, para detectar factores de riesgo al inicio de investigaciones sobre la presencia de trastornos en poblaciones generales o afectadas. Es lo que habitualmente se denomina ajuste social premórbido. También es útil en estudios de poblaciones con trastornos mentales graves para sistematizar la exploración sobre cuáles han sido las circunstancias adversas que están asociadas a la aparición de los trastornos. También se utiliza en servicios de primera infancia para la detección precoz y prevención de alteraciones en los vínculos y el apego.
